Seguridad en los gimnasios

La actividad física prácticamente no tiene contras: previene enfermedades como la obesidad, la diabetes, la osteoporosis y las afecciones cardíacas. No obstante, siempre es aconsejable realizarla en entornos seguros, por lo que a la hora de apuntarnos al gimnasio, deberíamos tener en cuenta además de que nos interese su ubicación, sus clases personalizadas, sus prestaciones etc. una serie de medidas de seguridad que son imprescindibles para poder llevar a cabo estas actividades.

La mayoría de los usuarios de gimnasios no sabe si su centro de referencia cuenta con todas las medidas de seguridad. TODOS los gimnasios deben contar con un plan de seguridad, que inluya entre otros, un plano de evacuación exhibido, un plano de instalaciones electromecánicas y poseer las debidas instalaciones contra incendios.

Deben tener, además, un botiquín de primeros auxilios y servicio de emergencias con período de vigencia de cobertura. Y contar con un seguro de responsabilidad civil contra daños a terceros de cartel y marquesina. Las instalaciones deben estar en buenas condiciones higiénicas, así como los elementos y máquinas en uso en todos los sectores.

Las escaleras deben cumplir con la normativa vigente en materia de seguridad: contar con descansos, bandas de prevención (al igual que las rampas), barandas y peldaños recubiertos con material antideslizante. Asimismo, tienen que contar con vestuarios e instalaciones sanitarias y poseer baño para discapacitados.

debemos dar una gran importancia a todas estas condiciones, a la hora de decidirnos por un centro u otro, ya que nuestra propia seguridad depende de ello.